17/4/20

Soy un parrillero argentino que llegó a otro mundo - Epílogo de una historia que se escribió con asados y choripanes




Epílogo de una historia que se escribió con asados y choripanes






Bueno, al final los dioses estuvieron más que satisfechos con la choripaneada celestial, asi que yo pude volver a mi restaurante parrilla. Lymfort se quedó cocinando para los de arriba, asi que acá abajo estoy de vuelta con la compañía de Freixla, eso sí, se nota que ella estuvo aprendiendo mucho de esta cocina, porque está mejorando bastante.
El local está lleno de gente, hay montones de clientes. Ahora mismo estoy preparando un choripan para un comensal de la realeza...o al menos, intentando tal cosa. Por si no lo saben, tengo a alguien taladrándome la cabeza.
—Eso no es un choripan, hijo. Eso es una vergüenza. ¿Yo crié a un hombre parrillero o a un maricón pastelero? Mové el culo, pelotudo. Ponele más energía. —Sí, mi padre también está en este mundo. Al parecer, cuando murió, apareció en este mundo, pero en la forma de un dragón, como Lymfort, aunque él no estaba hecho de quesos, mi padre estaba hecho de, curiosamente, algo verde...bueno, era marihuana. Mi padre es un dragón de 'maría', que irónico.
—Criaste a un hijo de puta que puede burlarse de vos porque estás hecho de droga. —Aunque me está haciendo desear no haber dicho eso, y me está dejando el culo morado, sigue siendo bastante divertido burlarme de él por eso, pero por más que peleemos por estas bromas, siempre terminamos abrazados, contentos por estar juntos una vez más.
Ah, si preguntan por mi esposa, me encargué de ella para que la reencarnaran en algo que no me molestara. ¿Quieren saber cómo? Fácil, una hada encerrada en una botella. Solo molesta un poco en la noche, cuando intento dormir, pero esos sonidos de campanitas no estorban para nada.
Ahora sí que me siento completo. Mi padre, una parrilla, mates, asados, clientes hambrientos y...¿una novia? Bueno, casi. Freixla y yo estamos con algo por ahí, asi que pronto habrá novedades. Ya no necesito nada más, esta es la vida que siempre quise, y ahora la tengo. ¡A vivir como lo haría un buen argentino en otro mundo!,y claro, como ya dije una vez: soy un parrillero argentino que llegó a otro mundo. 

FIN