17/4/20

Soy un parrillero argentino que llegó a otro mundo - Capítulo 18: "Últimos movimientos."



Capítulo 18: "Últimos movimientos."


Y nunca pudimos conseguir los ingredientes para preparar mas chimichurri, aunque tampoco es que hayamos podido ir a por ellos o nos hayan alcanzado más. Tenemos que improvisar con lo que tenemos. Una botella de pulpa de tomate, ajo, perejil, cebolla y orégano. Espero que me quede bien, porque no me quiero quedar sin mi cabeza.
Ahora yo sigo preparando los choripanes con normalidad mientras que Lymfort improvisa ese chimichurri con lo que quedaba. Ja, ja, ja, me acordé de un meme de hace unos años que decía "Con quince pesos me hago alto guiso". Me pregunto cuando saldrá hacer ese alto guiso acá.
—La salsa se está preparando. Se podría decir que todo marcha sobre ollas y sartenes. Si me permite decir algo, creo que a ese chimichurri le vendría bien algo de morrón o jalapeño. ¿Qué me dices? —Eh, pará un cacho, dragoncito. ¿Jalapeño? Que yo sepa, no soy un parrillero mexicano, soy bien argentino. Segundo, ya hay ajo y perejil, si le agrego eso, les voy a reventar la garganta a los comensales.
—Tal vez el morrón, pero nada del ají puta parió. ¿Entendido? —Bueno, yo ya casi termino de preparar todos los choripanes, y todavía me sobra algo de tiempo. Supongo que al final, sí tenía tiempo, aunque ahora me preocupa que se puedan enfriar.
—Atención cocineros. El almuerzo se ha adelantado un poco esta vez. Estamos muy impacentados por probar tu comida. Deben tener todo listo dentro de veinte minutos. Es entonces cuando deberán servirnos lo preparado. —Volvió Freixla, pero solamente para avisarnos eso. Por mí, no hay problema. Eso sí, me preocupa un poco que el dragoncito no pueda terminar a tiempo.
—Intentaremos apresurarnos todo lo que podamos. No quisiera fallarte yo, señora. —contesta Lymfort. Bueno, yo tampoco quiero fallarle a ella, me ayudó mucho desde que llegué acá. Quiero devolverle ese montón de favores dándole a su madre y todos sus compañeros, el mejor almuerzo de sus vidas.
Bueno, ellos dos siguieron hablando un poco más. Yo me fui a ver como iba la salsa y a verificar el sabor. Eso no es chimichurri, pero el sabor es muy parecido, casi no se nota la diferencia. Este tipo es un genio. Supo hacerla muy bien. Haciendo cuentas, faltan, mas o menos, unos diez minutos hasta que termine de estar lista, asi que estamos bien de tiempo, si es que no tenemos ningún contratiempo.
Por otro lado, acabo de sacar de la parrilla los últimos chorizos, ahora solamente falta agregarles esa salsa improvisada. ¿Qué mierda puedo hacer mientras tanto para no aburrirme tanto?
—Oye, ¿cómo va todo por aquí? Debe ser difícil hacer esto sin mi vital ayuda, ¿verdad? —Bueno, al menos es algo que hacer, aunque charlar con Freixla no estaba entre mis deseos.
—Todo excelente. Es muy agradable compartir con los cocineros de diferentes culturas. Es lindo ver tanta comida tan diferente unida en la misma cocina. Siempre había querido poder ver algo como esto. —Me alegra haber aceptado cocinar para los dioses. De otra forma, no hubiera podido presenciar esto.
—Me alegra saber eso. Ahora vuelvo a dejarte, tengo que irme al comedor para esperar tus choripanes con los demás. Allí te espero. Por cierto, mi madre vendrá cuando sea hora para guiarte hasta allá. —Después de decir eso, ella se va de la cocina. Tengo que decir que ahora mismo estoy muy nervioso. Ojalá todo salga bien.
—Señor, tenemos problemas. Me distraje y se quemó la salsa. Tenemos que preparar una nueva, y no tenemos tiempo suficiente para eso. Estamos arruinados. —Imposible, ¿entonces no hay salsa para los choripanes? Lo principal no lo tenemos. ¿Qué voy a hacer ahora? No puedo entregar la mitad de los choripanes con chimichurri y la otra mitad sin eso.
—¿Qué tanto se arruinó la salsa? —Es posible que se pueda recuperar si no se pasó por mucho. Lo más probable, es que debamos tirarla, pero siempre es bueno preguntar por las dudas.
—Larga un olor muy fuerte, como si se hubiera quemado. El rojo de la salsa se hizo un poco más profundo. —Creo que sé que significa eso. Vamos a probar. A ver...¡Mierda! ¡No lo puedo creer! Está excelente, ahora sí es un auténtico chimichurri. Está perfecto.
—Si pasa algo, pasa que hiciste un excelente trabajo. Esto sí es un verdadero chimichurri. Ahora nada puede salir mal. —Rápidamente me llevé esa salsa para agregarla a los choripanes que ya estaban perdiendo su calor, pero que al ponerles eso recién sacado del fuego, se recuperaron un poco.
—No lo puedo creer. ¿Lo logré? —Sus ojos parecen estar llorando lágrimas de felicidad y emoción.
—Sí, lo lograste, Lymfort —Los dos nos abrazamos fuerte, pero...esperen un cachito. Ese olor...el dragón...—. Una pregunta, ¿por qué tenés baranda a queso? —Se los juro, créanme. Me acerqué a las escamas que tiene cubriendo su cuerpo y sentí olor a roquefort.
—No sé que signifique la palabra 'baranda', pero si te refieres al olor que emano, es porque todo mi cuerpo está hecho de diferentes tipos de quesos. Mis escamas son de roquefort, mis colmillos de emmenthal, riñones de reggianito, pulmones de gruyere, corazón de mozzarella, ojos de parmesano, y un largo etcétera. Me llamo 'Dragón de oro', pero en realidad, lo único que hay de oro en mí, son mis garras, que son de oro comestible. —Uf, la puta madre, creo que a partir de hoy, voy a inventar la primera pizza de dragón...mentira, si lo quiero un montón a este tipo.
—¿Cómo haces para que no esté nadie queriendo comerte? —Quiero saber eso, porque en realidad me llamó la atención eso.
—Justamente, usando la excusa de que soy un dragón de oro, nadie busca comerme, sino, venderme o usarme como moneda. Aunque al estar aquí, estoy a salvo de tener un destino de esa índole. —Me imagino que no habrá tenido una vida fácil en este mundo antes de llegar a esta cocina.
Ahora, es momento de encargarse de otra cosa. La madre de Freixla está en la puerta haciendo señas de que es hora de servir la comida. Bueno, asi que Lymfort y yo estamos cargando las bandejas con todos los choripanes preparados. Llegó el momento mas importante de mi vida desde que llegué a este mundo.

Continuará...